El último curso en Italia se ha desarrollado en la localidad de Segni, cerca de Roma, a 800 m de altitud. La nieve que cubría las montañas de los alrededores no empañó en absoluto el ambiente de fraternidad que se creó de inmediato entre los cursillistas y los formadores.
Durante una pausa en el trabajo, nuestro hospitalero local nos guió en una visita por la ciudad y sus murallas ciclópeas.
Finalizado el curso, los novatos, con mucha ilusión, están en espera de llevar a cabo su primera hospitalidad.

