Hospitaleros Voluntarios, fundado hace 35 años bajo el auspicio de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, ha recibido el Premio a la Hospitalidad Hermann Künig, creado para reconocer tanto a personas como a instituciones que destacan por su ayuda altruista a los peregrinos. Este es el primer año que se otorga el Premio a la Hospitalidad. Lleva el nombre de Hermann Künig, en memoria del monje alemán que escribió la primera guía del peregrino en el siglo XV.
Desde 1990, los Hospitalarios Voluntarios han trabajado a lo largo de las diversas rutas de peregrinación de forma voluntaria y solidaria con los peregrinos. Es un grupo muy numeroso, con más de 10.000 personas de todos los continentes participando desde su creación (más de 700 en 2024), de forma desinteresada y libre, practicando la hospitalidad tradicional jacobea en docenas de albergues que se financian con donativos. Los miembros reciben formación antes de comenzar su labor; son peregrinos, movidos por el altruismo que han presenciado a lo largo de su camino, que deciden dedicar parte de su tiempo libre a ayudar a los peregrinos en las rutas europeas, practicando la hospitalidad tradicional.
Este año prestan servicio en los albergues de Santa Cilia, Arrés, Zabaldika, Pamplona, Estella, Viana, Logroño, Grañón, Bercianos del Real Camino, El Burgo Ranero, Calzadilla de los Hermanillos, Calzada de Coto, La Virgen del Camino, Villadangos del Páramo, Ponferrada, Cacabelos, Castilblanco de los Arroyos, Alcuéscar, Puerto Béjar, Salamanca, Zamora, Puente Duero, Medina de Rioseco, Alfaro y Alcanadre.
El grupo está liderado por el Coordinador de HOSVOL, miembro de la Junta Directiva de la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago. Desde su creación, cuatro coordinadores han desempeñado este cargo: José Ignacio Díaz, Francisco Sánchez, Ana I. Barreda y Manuel Oliva. El Premio a la Hospitalidad Hermann Künig, consistente en una placa de terracota, celebra la hospitalidad como valor histórico e identitario del Camino de Santiago, un objetivo especialmente importante en estos tiempos de mercantilización, donde todo tiene un precio en lugar de un valor.
